¿Sabías que comer determinados alimentos por la noche se ha asociado con el sobrepeso y las dificultades para conciliar el sueño? Así es, ya que justo a esta hora de la jornada nuestro organismo se prepara para descansar y llevar a cabo algunas tareas que no son posibles durante el día.
Cuando se sobrecarga por culpa de comidas demasiado pesadas aparecen algunas dificultades que alteran el metabolismo y la segregación de las hormonas responsables del sueño. Además, puede provocar molestias como el reflujo gástrico.
Te aconsejamos cenar ligero como mínimo dos o tres horas antes de ir a dormir; pero hay que evitar algunos alimentos que dificultan la digestión.










